domingo, 6 de septiembre de 2009

Uso racional de la energía eléctrica

Consumir energía es sinónimo de actividad, de transformación, confort y de progreso, siempre que ese consumo esté ajustado a nuestras necesidades y trate de aprovechar al máximo las posibilidades contenidas en la energía.
Desde las necesidades más básicas y primitivas (calentarse con una hoguera o cocinar los alimentos), a las más modernas y sofisticadas (conservar esos mismos alimentos durante varios meses o enviar mensajes por escrito a través de un mail), la mejora de las condiciones de vida de los hombres o de su nivel de bienestar han exigido siempre disponer de un excedente de energía que pudiese ser consumido. El consumo de energía, también en el hogar, es por tanto sinónimo de progreso, de aumento de la infraestructura, los servicios disponibles y de la satisfacción de las necesidades.
Un principio esencial para ahorrar energía consiste en conocer cómo funcionan los equipos y aparatos en el hogar, los diferentes tipos de energía que consumen y el distinto aprovechamiento que podemos obtener de ellos.
En la actualidad, la energía eléctrica es un recurso el cual debemos cuidar cada día que podamos, dado que la producción de esta puede implicar la terminación de algunos recursos no renovables, así como también el sobrecalentamiento de nuestro planeta, y por que no evitar en un futuro que en nuestro planeta falte energía eléctrica.
Y en lo inmediato nuestra factura eléctrica baje


Rodolfo A Panaro